Una sonrisa llena de tranquilidad, una básica descripción de mi forma de ser. Un futuro prometedor, cierta envidia en otras miradas. Visible perfección, amor a todo lo que rodeaba, el mundo de felicidad.
Con el pasar del tiempo, cada meta cumplida, era un claro signo de alegría. Pero con el recorrer del reloj, darse cuenta que, hasta tu misma sangre era capaz de traicionar, derrumbar, todo ese rosa que alguna vez existió. Tocar fondo y ver la terrible, desesperación de una enfermedad, y empezar a conocer el miedo un sentimiento que se mudo de manera indefinida.
Todo esto provoco que el camino, trazado e iluminado, se llenara de tinieblas, engaños y desconfianza, y una gran debilidad jamás demostrada, lágrimas nunca derramadas.
Nada claro aun, solo una simple demostración de soledad.
Confusión, cierta obsesión. Demasiada, traición y sin ninguna decisión.


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